Un zafiro claro y transparente abre el espíritu para el saber cósmico y las
verdades eternas. Sus vibraciones provocan una depuración, transformación y
renovación del alma y del espíritu. Constituye un puente entre lo finito y
lo infinito, y hace que la conciencia fluya junto con el río del amor y el
conocimiento divinos. También da transparencia al alma que busca en la vía
espiritual.
Se le conoce como la piedra del comercio. Proporciona éxito y fama a quien lo
lleva, así como prosperidad económica. Activa el sentido de la verdad y de la
sabiduría. Eleva la conciencia y ayuda a sintonizar con el ser superior, los
cuerpos astrales y los emocionales. Esútil en trabajos que requieren una
atención máxima.
Mejora la acción del sistema muscular y alivia los calambres. Es recomendable
en el tratamiento de reuma, artrosis y osteoporosis. Aplicándola sobre la zona
dolorida, alivia el dolor en casos de ciática o lumbago. Indicada también para
los hipertensos.
Abre los chakras del corazón, del plexo solar y del entrecejo.