Esta piedra proporciona resistencia y fuerza, tiene un efecto potenciador y
edificante sobre el cuerpo y moviliza fuerzas ocultas. Por lo tanto, ayuda
en estados de debilidad y supone un apoyo para la sanación después de una
enfermedad. Además, favorece una formación sana de sangre y células.
Se le atribuye la capacidad para atraer la buena suerte. Es un amuleto poderoso
para evitar accidentes cruentos. Potencia la confianza en uno mismo. Clarifica
los pensamientos y mejora la capacidad intelectual.
Equilibra el cuerpo la mente y el espíritu. Abre y fortalece los chakras de
la cabeza y del entrecejo.