La delicada y rosácea luz del cuarzo rosa favorece la suavidad, la ternura y el
amor. Envuelve tu alma en una vibración amorosa en la que pueden sanar las
heridas del corazón originadas por la dureza, la brutalidad o la falta de
atención, y puede abrir tu alma cada vez más al amor y darle más amor.
El cuarzo rosa te enseña a aceptarte y a amarte a ti mismo, abre tu corazón
para la manifestación del amor y de la dulzura que hay en ti, en otras personas
y en la creación. También te hace sensible a la belleza de la música, la poesía,
la pintura y otras artes, y estimula tu fantasía y tu capacidad de expresión
creativa.
Es el mineral más relajante. Por estas magníficas propiedades, está indicado en
las enfermedades nerviosas. Abre y fortalece los chakras del corazón y de la
cabeza.